Japón: Ciudades y otros lugares de interés

La región de Kansai: Osaka, Kobe, Himeji y Koya-san


La región de Kansai: Osaka, Kobe, Himeji y Koya-san
La región de Kansai, capital del comercio desde los tiempos más remotos, siempre ha sido próspera. Esta prosperidad le da esa vitalidad y esa energía particulares que todavía conserva hoy en día, creando una atmósfera muy especial que impregna a todos los visitantes.

Osaka, a 3 h de Shinkansen (tren bala) o a 1 h en avión desde Tokyo, es la tercera ciudad más grande de Japón y el centro industrial y comercial de la parte occidental de Japón. Situada en la embocadura del río Yodo que desemboca en la bahía de Osaka, la ciudad dispone de una red de canales que se entrecruzan bajo sus animadas calles y que han desempeñado un papel importante en su progreso hacia la prosperidad. Ciudad antigua a la vez que metrópolis contemporánea, Osaka se siente orgullosa de haber visto nacer dentro de sus muros el teatro de marionetas Bunraku. La zona de la Bahía de Osaka (en inglés) es un centro de atracciones urbanas más novedosas y atrayentes de la actualidad que los visitantes no deben faltar. Aquí se encuentran el acuario Kaiyukan y Universal Studios Japan, un parque temático del cine de Hollywood, y muchos otros más. Si sólo tienen un lugar para visitar, uno solamente, será obligado que ese sea el Castillo de Osaka. Éste fue antaño el más importante de Japón, construido en 1586 por Toyotomi Hideyoshi. La fortaleza actual, que se eleva en cinco pisos, es una copia del edificio original y contiene un gran número de documentos y obras de arte cuya historia está directamente vinculada con la familia Toyotomi y con el Osaka del pasado.
Nakanoshima, edificada sobre un pequeño delta entre dos brazos del Río Yodo, es el centro administrativo de la ciudad. En su extremo se encuentra el Santuario Temmangu, consagrado a Michizane Sugawara, un ilustre erudito. Muy cerca, encontrarán la calle comercial Tenjinbashi, la cual durante mucho Castillo de Osaka tiempo ha prosperado ofreciendo comidas y bebidas a los peregrinos y a los visitantes del santuario. A lo largo de toda la calle, su galería de tiendas pone a la vista el modo de vida de los habitantes del barrio. Si tienen ganas de distraerse o de hacer algunas compras, no se pierdan ir a los barrios de Umeda y de Namba. Umeda (en inglés), que se extiende alrededor de la estación de Umeda, posee numerosas galerías subterráneas del mayor modernismo donde siempre se precipitan visitantes y compradores. Orgullosa de su reputación de “kuidaore” (la delicia epicúrea de gozar sin límites de los placeres de la mesa), Osaka no puede más que satisfacer a los gourmets. Tendrán que probar los platos más apreciados de la cocina local, como el “ yaki-niku” (lonchas de carne al grill y sazonadas), el “ fugu-nabe” (un ragut de pez globo), las “ kushi-katsu” (pinchitos de carne de cerdo con cebollas fritas), las “ sushi”, evidentemente, o las “ tako-yaki” (albóndigas cocidas al horno y rellenas de un  trozo de pulpo cocido en caldo corto). Está claro que estos platos no son más que algunos ejemplos escogidos de una carta que le corta a uno el respirar.

Kobe, a 30 minutos en tren desde Osaka, es un puerto marítimo de primera importancia que se ha desarrollado muy rápidamente desde el principio de la Restauración de Meiji, en 1868. Edificada sobre unas colinas, en Kobe existen innumerables pequeños caminos y senderos que suben y bajan serpenteando sobre los contrafuertes de Rokko, dando a la ciudad una imagen de fondo en la cual podemos perdernos con deleite. La Torre del puerto de Kobe, con su punto culminante a 108 metros de altura, está maravillosamente iluminada por la noche. Al otro lado se encuentra Harborland, recientemente construido frente al mar. El barrio es un hormiguero de paseantes que vienen en cuanto cae la noche para admirar la panorámica de esta gran ciudad portuaria iluminada.

Otra visita que es obligada hacer en el oeste de Japón les llevará a la ciudad de Himeji. El Castillo de Himeji es uno de los más bellos que se puedan encontrar en el archipiélago. Con sus caminos y pasajes de laberintos, que imposibilitaban la invasión del recinto, y su colorido de alabastro desgastado (los muros de escayola y los edificios originales), el castillo es un tesoro nacional que es obligado descubrir.

Para vivir otra experiencia inolvidable y muy diferente, vengan a pasar una estancia en el monasterio situado en la cima del Monte Koya, a 2 h en tren desde Osaka. Fundado en el año 816 por Kobo Daishi, el principal jefe de fila del budismo Shingon, el monasterio reúne más de 120 templos, de los cuales 53 les ofrecen alojamiento y comidas vegetarianas a precios razonables. Cada año, un millón de peregrinos vienen al monasterio para su recogimiento.



Jardines del templo Kongobu-ji, en Koya-san

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